Esta es una de mis canciones preferidas de Fernando Ortega. Para mi es un hombre que hace que en momentos dificiles mi corazón se acerque a Dios en alabanza y meditación.
Foto tomada del Parque Central, en el barrio de Horta, Barcelona. El día de la nevada del 8 de marzo…
Esta es una nevada que será recordada. No estamos acostumbrados a ver nevar en Barcelona ciudad… ¡Hermosa nevada desde la ventana del comedor de mi trabajo! Luego 6 horas y media de coche me esperaban hasta llegar a casa.
Lo que no tendremos si Dios nos aviva
Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.
Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
(2 Corintios 4: 6-10)
Hoy venía en el coche y este versículo resonaba en mi mente. La verdad es que ha sido un día movido en el trabajo y he salido algo angustiado. Es de esos momentos en los que crees estar al límite, que piensas que no aguantas más, esos momentos en los que te gustaría huir de la angustía y la frustración pero te encuentras atrapado sin salida. Mientras tanto me ha consolado muchisimo recordar este versículo: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros”.
Esto me ha hecho pensar en que si a Dios le place avivarnos, cambiar el estado de nuestros corazones y regalarnos conocerle de forma más profunda, viva, real y poderosa que en los momentos actuales… habrá cosas que no cambiarán.
Me explico, cuando pensamos en un avivamiento, a causa de nuestra naturaleza de pecado, solemos fantasear con un cielo en la tierra. Imaginamos que un avivamiento supondrá que viviremos libres de las frustraciones que hoy nos acompañan, que nos desprenderemos de los sufrimientos que nos afligen, que cambiará nuestra vida de un modo idealizado. Con ello no quiero decir que sea malo idealizar lo espiritual, no hay cosa que me duela más que el hecho de que se rebaje el Evangelio y Su alcance espiritual por un mal llamado “realismo”. No pretendo hacer tal llamado al “realismo-cultural-cristiano-de-nuestros-tiempos”, ¡no! Lo que quiero decir, es que el idealismo que podemos sugerir nosotros está muy distorsionado respecto al idealismo de Dios.
Si llega un avivamiento, porque así Dios le place dárnoslo, seremos afligidos, perseguidos, quedaremos perplejos ante ciertas acciones que recibiremos en nuestra contra hasta ser derribados. Hasta tal punto esto es así que llegaremos a llevar por todas partes la muerte de Jesús.
“Acordaos de la palabra que yo os dije: ‘Un siervo no es mayor que su señor.’ Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra.” (Juan 15:20).
La vida cristiana viva y auténtica tiene sus precios, no es un precio con el que se consiga pagar el cielo, ni siquiera es un precio con el que se pueda pagar el recibir la Gracia y la Misericordia de Dios. Simplemente son consecuencias de vivir cerca de Dios y de obedecerle. Al hacerlo, recibimos las reacciones de los que Le odian.
¿Por qué actualmente hay muy poco o nada de esto en la sociedad occidental? Cada creyente hemos ido cediendo puntos importantes del Evangelio, hemos ido privándonos de la auténtica relación con Dios, hemos renunciado a ser obedientes y a andar en el Espíritu, hemos perdido la contemplación, reflexión y meditación de la Gloria de Cristo (ya sea en Su Humillación como en Su Exaltación)…
¿Con qué hemos llenado ese vacío? Hemos creado una micro-sociedad de cultura evangelica, en ella llevamos a cabo nuestros rituales (ya sean rígidos o exuberantes, doctrinalmente exactos o llenos de un poder que se proclama mucho pero que brilla por su ausencia).
Estoy siendo duro, pero entiende que estas palabras son exhortación y enseñanza para mi mismo en primer lugar, son pensamientos que Dios ha ido poniendo en mi mente y corazón durante los últimos días, no para que los comparta principalmente, sino para mí en primer lugar. Así que si mis palabras son duras, lo son para mí mismo, pero no juzguéis si son duras o blandas, sino si son verdad o mentira.
Un avivamiento no nos librará de lo humano, no nos privará de enfermedades, problemas, sufrimientos, angustias, frustraciones, angustias, ¡NO!… pero pondrá a Dios en Su Lugar en nuestras vidas, será nuestro Tesoro, no uno de nuestros tesoros, sino EL TESORO… y si, en vasos de barro.
Para ser más exactos, ¿Cuál dice Pablo que es el tesoro? Que Dios resplandezca en nuestros corazones. “Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo”.
Fue así para los apóstoles y lo será para nosotros si a Dios le place.
Hablando con un heroínomano
Hoy, una vez más, alguien me ha hablado muy bien de la Asociación Reto, otra vez alguien que hablaba por propia experiencia, y que había estado en un Centro de Desintoxicación gestionado por esta Asociación.
El chico hace cinco días sufrió una sobredosis que viví en primer plano, cosa que fue muy impactante para mi, y me hizo ver la Soberanía de Dios moviendo a las personas (de forma inconsciente –claro- para ellas) para que la vida física de ese chico no llegase a su fin.
Al chico lo encontramos casualmente mi compañera y yo en el último aliento. Hacia media hora lo habíamos percibido englobado, tanto que se le hacía tarea difícil mantenerse firme comiendo en la mesa. Ya cuando estábamos terminando el turno, la compañera me comentó de ir a echarle una ojeada al chico “por si acaso”. ¡La cuestión es que llegamos en el momento indicado!
Después se dieron algunas coincidencias más que propiciaron que la reanimación cardíaca y el boca a boca fuesen un éxito, y que posteriormente se le inyectase lo que llamaré vulgarmente como “el antídoto de la heroína” (lo llamo así no porque suene más poético sino porque no recuerdo el nombre del medicamento en sí).
El chico volvió a la vida, y un día después volvió al centro ¡¡¡vivito y coleando!!! Pero conmocionado e impactado por saber que había estado al borde de la muerte. Yo ahora recuerdo que el día de su vuelta, le dije (por el impacto que había causado en mi el ver que Dios había movido las fichas necesarias para que esa vida no llegase a su fin en ese momento): “una vida no se va si Dios no quiere, y Dios no ha querido que la tuya se vaya todavía”.
Supongo yo que el haberle dicho eso le habrá animado hoy a hablarme de su experiencia en RETO y con Dios. El chico desea volver a RETO ahora, pero en estos momentos no tiene la libertad de elegir, en estos momentos el rito del papeleo y el papel de psiquiatra y las instituciones se interponen en su deseo de buscar una salida que sabe que le es posible…
Me ha gustado mucho lo que me ha explicado de RETO, sobretodo que el enfoque de esta Asociación está centrado en el Evangelio. En ese lugar una cosa está clara, ayudan a la gente a salir de la droga y les anuncian el Evangelio. Me choca por ejemplo que nada más entrar se les prive hasta del tabaco, cuando para una persona que ha de dejar otra adicción de mayor calibre como pueda ser la heroína sumarle el tema del tabaco puede ser algo que desborde, pero está clara una cosa ¡funciona! La gente sale contenta, y si recaen, quieren volver (ya es la segunda persona que encuentro en esta situación con la misma opinión y el mismo deseo). Otro punto que encuentro muy bueno es que las personas siempre van acompañadas, no están solos, siempre van de dos en dos, por lo que una recaída o tropiezo en RETO se hace tarea difícil. Sin duda es bueno en momentos de duda o de impulso el tener a alguien de apoyo, ayuda y que nos vigile un poco. Y por último me ha gustado que si vives en Barcelona, te mandan a otro lugar de España, por ejemplo Santander. Eso creo que es algo muy positivo para salir de rutinas y entornos viciados, además de impedir, en un primer momento (que es el más difícil) saber dónde conseguir droga.
Pero el ver que las dos últimas personas que he conocido que han salido de la droga y han recaído tras estar en Reto, que ambas tienen una semilla reconocible de arrepentimiento y de conocimiento de Jesucristo, pero que viven sin esperanza y desamparados en este momento, me ha hecho pensar en que hay una carencia en un servicio cristiano para la gente que sale de RETO rehabilitada y nacida de nuevo. Y esto no es una función especifica que le corresponda a RETO, pues ellos hacen su función con excelencia, pero es evidente que no se puede abarcar todo, y en el caso de esta Asociación o otras con funciones similares sería desbordante pretender ir más allá de la desintoxicación, rehabilitación y reinserción.
¿Pero qué sucede con esa gente que cumple con todas las fases en Reto y otros centros? ¿Cómo están pasados 3 o 5 años? Muchos vuelven a la droga, quedan desamparados, rechazados y volviendo al lugar donde se sienten importantes. Muchos se rinden y se dejan hundir en sus propias profundidades. En la segunda fase, después de haber salido, uno ya no se deja engañar pensando que vive una experiencia (con la droga) que los demás desconocen, uno ya no piensa que la gente se alarma innecesariamente y que exagera, uno ya no piensa que controla la situación… Uno se rinde ante lo que piensa que es su maldito destino, uno se deja derrumbar ante lo que cree que forma parte de su destruida identidad.
Es por ello que es necesario que ese lugar que hoy está vacío es necesario que sea ocupado por la Iglesia. ¡Si! ¡Esa es una función que le toca a la Iglesia!
¡No! ¡No estoy llamando a ninguna institución a que se mueva en esas reuniones en las que se juega a ser políticos en un entorno que se tiene al alcance de la mano! ¡Es algo que te toca a ti! ¡Es algo que me toca a mí! ¡Es algo que le toca al Cuerpo de Cristo como conjunto!
La Iglesia debería ser acogida para estas personas cuando salen, en la que hubiera personas encargadas de hacer de apoyo y seguimiento de estos chicos y chicas que han conocido a Dios, que necesitan leche espiritual (como diría Pablo) y que tendrán momentos de problemas y dificultades en los que el instinto les llevará a pensar en la salida rápida (la droga). Es por ello que estas personas deberían ser discipuladas, no siguiendo cuadernos de discipulado con 20 lecciones académicas, sino con mucha oración, discernimiento, amor, escucha y enseñanza de la Palabra.
¡Que Dios mueva nuestros corazones a amar a estas personas! (A los mismos que la sociedad tiene por escoria y basura)
Enlace: Asociación Reto
